“NO SIEMPRE EL PEZ MÁS GRANDE SE COME AL MÁS PEQUEÑO”
Año: 2002
Técnica: Óleo sobre tela
Medida: 140x160
Pieza única
Descripción:
En una ocasión en la que fui de pesca, aprecié que había peces pequeños que regresábamos al mar; que en proporción presentaban mayor lucha, y eran mas combativos que peces de mayor tamaño. Unos días antes, acababa de presenciar una situación de prepotencia de un empresario que por tener más poder económico quería abusar de un proveedor. Para mi sorpresa el proveedor lo tomó con calma y se retiró tranquilamente, mientras el otro empresario abusivo seguía con su malestar. Por la noche después de pescar, estuve unos momentos en el bar del hotel. Un grupo de amigos jugaba con los dardos, la mayoría alardeaban entre gritos y copas que su tiro iba ser el mejor. Al final ganó el que estaba más tranquilo y físicamente estaba más pequeño. Al día siguiente al volver a ir a pescar, entre las aguas y sus vientos. Me vino la inspiración para pintar la obra con el título de “NO SIEMPRE EL PEZ MÁS GRANDE, SE COME AL MÁS PEQUEÑO.
En la parte inferior del cuadro, el mar se manifiesta con sus eternos oleajes. En donde se aprecia la persecución de un pez mayor que va tras su presa, un pez más pequeño. Como testigos en la parte inferior se ven cinco elementos marinos. Que representa una situación común en la vida diaria; que, ante los ajetreos, discrepancias y conflictos que hay en las sociedades, comúnmente la apatía es una constate observador. En esta acción finalmente el pez mayor se impone y atrapa al más pequeño.
En la parte superior del cuadro en otro sentido y con el mismo entorno de la parte inferior, la situación va a dar un giro de 180 grados. Es el mismo pez mayor, va sobre su presa que está más pequeña. Pero hay una gran diferencia, este pez pequeño tiene una gran fortaleza interior. La gran fortaleza del pez menor no la alcanza a percibir el pez mayor, y al acercarse para capturar a este, termina destruido por el gran poder interior del pez más pequeño.
Como en la vida misma, la apreciación; depende de nuestra cultura y conocimiento que podamos tener para interpretar. En el sentir y el desarrollo humano …su crecimiento va depender del cultivo de la vida interior.
“Aunado a su origen anecdótico, No Siempre el Pez más Grande se come al Más Pequeño, construye una reflexión amplia sobre las dinámicas del poder y la complejidad de la percepción en la experiencia humana. Apoyándose en una composición narrativa y simbólica, la obra propone una lectura sobre la fortaleza interior como fuerza transformadora frente a las jerarquías visibles.
La repetición de la escena en distintos niveles introduce una lectura sobre la relatividad del conflicto, sugiriendo que las relaciones de poder no son estáticas, sino dependen de factores invisibles como la conciencia, el equilibrio y la claridad interior. En este sentido, la obra plantea una reflexión contemporánea sobre el liderazgo, resistencia y transformación personal.
Al mismo tiempo, el entorno marino funciona como metáfora de la vida social, donde el movimiento constante y la interacción entre fuerzas visibles e invisibles, construyen una narrativa compleja sobre la convivencia y cambio. Así la pieza se sitúa dentro de una dimensión universal, reafirmando el interés de Mamicho por explorar las tensiones humanas desde un lenguaje visual claro, simbólico y profundamente contemporáneo.”
Obra original única. Para disponibilidad y proceso de adquisición, favor de contactar directamente.